Consumo selectivo y ajuste: Cómo decide hoy sus compras el argentino

Durante décadas, en Argentina las marcas funcionaron como una especie de piloto automático: ordenaban rutinas, definían preferencias y hasta expresaban identidad. Pero ese vínculo empezó a cambiar de manera visible.
En un contexto de ajuste sostenido, el consumo no desapareció: se volvió más selectivo, estratégico y exigente.
Consumo en modo microdecisiones
Según datos del TREND LAB de Youniversal, el 82% de los argentinos redujo o eliminó gastos en al menos un rubro. La clave no es sólo recortar, sino administrar: cada persona activa en promedio 3,4 estrategias para hacer rendir el dinero.
Entre las más frecuentes aparecen la búsqueda de promociones, la reducción de cantidades, el cambio de marcas y la compra en menor volumen, pero con mayor frecuencia.
En esa lógica de “microdecisiones”, el 39% declara estar sistemáticamente atento a ofertas y crece un consumo “justo a tiempo”, con menos stockeo y más protagonismo de los comercios de cercanía. La marca deja de ser un símbolo fijo y pasa a ser un recurso que se administra.
Primeras marcas: de rutina a “ocasión especial”
El dato más contundente: el 58% de los argentinos ya no mira primeras marcas en su consumo cotidiano, priorizando segundas o terceras opciones. A la vez, el grupo que afirma no estar dispuesto a pagar más por ninguna marca pasó del 13% al 21% a fines de 2025, lo que marca un giro cultural.
Sin embargo, las marcas líderes no desaparecen: se reservan para momentos con carga emocional o social, como regalos, celebraciones o compras para chicos y mascotas.
En el día a día, gana el valor percibido. Y el consumidor argentino, una vez más, se adapta: elige menos por costumbre y más por sentido.